Me encantaría recibir una rosa, oler su fragancia y apreciar su frágil belleza, sin embargo, elegiría sin duda un libro.
Solía comprar muchos libros de autoayuda: tenía una estantería llena, muchos empezados, algunos ojeados y unos cuantos gastados de tanto releerlos y subrayarlos. Cuando en verano de 2018 lo “vendí todo” para irme a viajar sola por el Sudeste Asiático, mi mochila y yo, también los vendí todos…
Recuerdo que vino una chica me compró 15 de estos libros, se puso a llorar ahí y me dijo que chica que estaba pasando una “mal momento” y estaba agradecida por darle la oportunidad de llevarse “tan valioso material”. Me preguntó si los había leído todos y que me habían aportado. Le contesté que en su momento me habían sido muy útiles y valiosos, algunos más que otros, pero que ahora era momento de dejar a un lado las teorías y pasar a la acción.
Casi 2 años después, menos libros en la estantería, una mochila más gastada, y habiendo visto amaneceres y atardeceres asombrosos en muchos lugares, tengo claro que la lectura es algo maravilloso y enriquecedor, pero que no hay nada, nada que pueda substituir lo vemos con nuestros ojos, saboreamos, sentimos y vivimos en primera persona.
Así que hoy no te voy a recomendar ningún libro ni enviar ninguna rosa, pero sí te voy sugerir que – en cuanto podamos – salgas a recorrer mundo, porqué al final solo lo que vives y te emociona, entra en tu adn y te ayuda a evolucionar.
Y si este año no podemos ir lejos, pues tenemos la oportunidad perfecta para descubrir los muchos rincones desconocidos de nuestras tierras, y después de este encierro obligado, va a ser un regalo acercarnos a ellas y descubrir lo que nos pueden ofrecer.
Te espero pronto para nuevas aventuras y nuevos #eventos en nuestras tierras 🙂
¡Feliz Sant Jordi!
PD: por cierto, esa chica se ha leído solo 3 de mis libros, pero la ayudaron a tomar acción – eran obviamente los que más había subrayado.
#viajar #leer #dejarlotodo #Believebyrm
